Plaza San Martín

 

Plaza San Martín



La Plaza San Martín es una de las 7 plazas fundacionales de la ciudad y es la más importantes de ellas por tener asiento el denominado “Centro Cívico”. Sobre sus límites están ubicados el Palacio Municipal, la Escuela N°1 Pascuala Mugaburu, la Catedral de los Santos Pedro y Cecilia e importantes edificios como el Teatro Colón, el del Club Pueyrredon y Canal 8 de Mar del Plata, la Facultad de Derecho y el edificio del Rectorado de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Pasó por varios nombres hasta que en 1949 recibió su actual denominación.

Dirección: Está delimitada por las calles 25 de Mayo, Hipólito Yrigoyen, San Martín y San Luis, incluyendo 4 manzanas, una plazoleta y una rotonda central.


La plaza se conforma de 4 manzanas, una de ellas atravesada por la Diagonal Alberdi Sur que forma una minúscula plazoleta. También suele incluirse dentro de sus límites la rotonda que contiene el Monumento al Gral. San Martín (Monumento Histórico Nacional) aunque ésta se construyó a mediados del siglo pasado, exclusivamente para el emplazamiento de dicho monumento.

Cronología de la Plaza San Martín

Ø 1874: Se realizó el plano fundacional de Mar del Plata, dejando indicadas las reservas de terrenos para las 7 plazas fundacionales hoy llamadas Colón, San Martín, España, Mitre, Peralta Ramos, Rocha y Pueyrredon.

Ø 1886: desde su fundación la plaza se conoció con el nombre de Plaza América. La nomenclatura oficial muchas veces no terminaba de plasmarse en la realidad, pero ese año en un acta liminar se dio a conocer el nombre oficial para esta plaza: “Peralta Ramos”. Se construye el Puente Grande, que salva el arroyo Las Chacras, que cruzaba diagonalmente a la plaza.

Ø 1892: vuelve a considerarse un cambio de nombre para la plaza principal (y la hoy Av. Luro) para denominarse “Cristóbal Colón

Ø 1897: Vuelven a tener sus nombres originales la plaza y la avenida: “América”.

Ø 1907: Otro cambio de nombre: tanto la plaza como la avenida pasan a denominarse “Luro”. (ver nota más abajo).

Ø 1924: Se autoriza a continuar el entubamiento del Arroyo Las Chacras, que había comenzado algunos años antes en la zona de la avenida Independencia y Bolívar.

Ø 1926: Se le da el perfil de plaza urbana organizada con canteros y calles (recordar que era una plaza dividida por el cauce de un arroyo y eso le confería un perfil más agreste.

Ø 1927-28: Se abre la actual calle Mitre dividiendo la Plaza.

Ø 1931: Asume Adolfo Primavesi como Director de Plazas y Paseos y a partir de aquí se renovarán los diseños de todas las plazas fundacionales.

Ø 1936-37-38: la manzana rodeada por las calles 25 de Mayo, Hipólito Yrigoyen, Mitre y la Av. Luro suma un estanque de mampostería para plantas y flores acuáticas. En el resto de las manzanas se plantas rosales importados de Luxemburgo y plantas provenientes de la casa de Pedro Olegario Luro, que había sido demolida. Se emplazan nuevas obras y monumentos con motivo de la inauguración del Palacio Municipal.

Ø Principios de la década de 1940: Adolfo Primavesi inaugura el calendario floral ubicado cerca de la calle San Martín entre Hipólito Yrigoyen y Mitre. (luego sería trasladado a la manzana frente a la Catedral y sería reemplazado por uno de granza blanca y polvo de ladrillo).

Ø 1949: La plaza obtiene su nombre actual: Plaza San Martín.

Ø 1979: Se inaugura la Fuente de la Peatonal San Martín y San Luis.


Ø 2012: Después de más de 30 años de servicio, se reemplaza la vieja fuente y se construye otra, en el mismo lugar.

Ø 2020-21: Se renuevan las veredas de la plaza y se inicia el proceso de la reconstrucción del “Palco de los Músicos”.


Nota: el 6 de septiembre de 1913 se sancionó una ordenanza que imponía cambios de nombres a algunas calles y plazas. Entre otros cambios se proponía la división de la plaza principal en dos secciones con nombres independientes: las dos manzanas al sur de la Av. Luro bajo el nombre “Juan Martín de Pueyrredon” y las dos manzanas al norte con el nombre “Bernardino Rivadavia”. El intendente de ese momento Florencio Martínez de Hoz, presentó una carta de NO recomendación del cambio de nombres de los personajes inherentes a la historia de la ciudad (se refería a las hoy Plaza San Martín y Av. Luro). Teodoro Bronzini, siendo concejal, firmó dicha ordenanza en disidencia. Pero lo más importante de todo fue que dicha normativa no tuvo repercusión en la realidad. Ninguna norma posterior a ésta acató los cambios que se habían impuesto y el sentido común, el uso y costumbre de sus habitantes determinaron su nulidad. Recién en 1929 se derogó oficialmente esta norma.

A continuación se describirán las distintas manzanas de la plaza según el siguiente plano:


MANZANA N°1: delimitada por las calles Hipólito Yrigoyen, Av. Luro, Mitre y San Martín.

En esta manzana se encuentran 3 obras del Listado del Patrimonio Escultórico Histórico Municipal que serán descriptos en entradas independientes:

El Monumento a la Bandera, la pieza de arte denominada “Sirena” y la escultura de los “Perros Perdiceros”.

En un sector interno, hacia la esquina de San Martín y Mitre, se encuentra una obra de Enrique Gaimari, escultor, grabador y pintor argentino (1911-1999). La escultura de una mujer indígena desnuda, denominada “Raza”, fue realizada en piedra y es de 1976.

Por esta manzana pasaron las esculturas de Juan Martín de Pueyrredon (el busto que ahora está a la entrada del Palacio Municipal y la escultura de cuerpo entero situada hoy en la Plaza Pueyrredon).

Aquí también se inició el calendario floral de Adolfo Primavesi a principios de la década de 1940. Luego se trasladó a la manzana frente a la catedral.

En la esquina de Mitre y San Martín estaba uno de los bancos romanos de mármol que estaban originalmente en el Paseo Gral. Paz.

Sobre la esquina de Luro y Mitre estaba ubicado un monumento de la Armada que consistía en un ancla sobre un pedestal que había sido emplazado en 1982.

MANZANA N°2: delimitada por las calles Mitre, Av. Luro, San Luis y San Martín.

En esta manzana se encuentran otros 3 bienes del Listado del Patrimonio Escultórico Histórico Municipal: “2 Leones reposando”, el “Copón Médici” y la escultura (incompleta) denominada “El Triunfo de la Luz”.

En esta sección de la plaza, frente a la Catedral, se encuentra el “nuevo” calendario que hoy se realiza con polvo de ladrillo y granza, reemplazando al calendario floral. A ambos lados del mismo se encuentran sendos Leones reposando.

Al lado del calendario encontramos un reloj de sol donado por la Embajada de Japón y un monumento hecho en una placa vertical en recuerdo del primer obispo de Mar del Plata y fundador de la primera Universidad en la ciudad, Monseñor Enrique Rau (1899 – 1961), puesta en 1980 por la Municipalidad.

En la esquina de Mitre y Luro, está emplazado un monumento en honor a Juan Domingo Perón. El mismo consiste de un busto en bronce sobre un pedestal revestido en placas de granito. La obra pertenece al escultor cordobés Eros Vanz y fue realizada en 1995.

En el pedestal se hace referencia a una frase que dijera Juan Domingo Perón ante la Asamblea Nacional, con motivo de su juramento como presidente de la Nación, el 4 de junio de 1946: “Quienes quieran oir que oigan, quienes quieran seguir que sigan, mi empresa es alta y clara mi divisa, mi causa es la causa del Pueblo, mi guía es la Bandera de la Patria

Reconstrucción del Palco de los Músicos

Desde fines del siglo XIX, la Banda Municipal de Música (creada en 1887) tenía como costumbre ofrecer conciertos todos los domingos en la Plaza San Martín. Esta acción surgiría como continuación de las actuaciones de otras bandas preexistentes (La Armonía y La Popular) que en definitiva conformaron la Banda Municipal.

Con el tiempo se consolidó un escenario fijo y se colocaban las sillas y atriles para los músicos en el momento del concierto, que variaba cada semana. En algún momento, pasada la mitad del siglo XX, la Banda comenzó a dar sus conciertos en el Teatro Colón.

El Palco (ubicado en posición central en la manzana) se desmanteló, pero su base se transformó en un tablero de ajedrez que tenía piezas de madera gigantes. Siguieron pasando los años y finalmente todo se diluyó. Ese espacio albergó en algunos momentos stands de ventas de artesanías.

Con la llegada de Costanza Addiechi, directora de Restauración de Monumentos Históricos del Partido de General Pueyrredon, se impulsó la idea de restituir este espacio. La obra integral consiste es restituir el Palco (incluyendo el pulido del damero preexistente) y su entorno original, enmarcado por unas farolas antiguas de hierro fundido, que se fueron sacando eventualmente por su avanzado estado de deterioro y por hechos de vandalismo.

Quedaban 7 en sus lugares originales y se emplazarán otras 7. Cada farola está formada por 5 piezas independientes y todas ellas pasaron por un proceso de restauración que consiste en limpieza, reconversión del óxido y color definitivo. Son 8 manos de diferentes pinturas en total (antióxidos, pintura epoxi de barrera, con carga metálica, poliuretánicas, y finalmente la pintura exterior que le dará el color definitivo). Vale recordar que estas piezas tienen alrededor de 120 años de antigüedad. Los resultados de los distintos procesos de pintura son seguidos por microscopia digital portátil para dar con el espesor correspondiente para cada mano de pintura. Las columnas serán coronadas por esferas de policarbonato. También se colocarán copones de polvo de piedra y cemento que coronaban la vieja Rambla Bristol. Originalmente eran 144, pero la abrumadora mayoría de ellos se perdió. Sólo se sabe de la existencia de 10 copones originales, 4 serán colocados en el entorno del Palco, uno se guardará para realizar un molde y poder obtener copias y recientemente se descubrió que los otros 5 se hallaban en la Gruta de Lourdes del puerto.

La Plaza renovada

Como uno de los principales testigos de los cambios edilicios, sociales y culturales de la historia lugareña, hoy la Plaza San Martín nos vuelve a sorprender con un renovado aspecto en una de sus vidrieras más expuestas, frente a la Catedral de los Santos Pedro y Cecilia.

A partir del incansable y permanente trabajo que viene haciendo la Directora de Restauración de Monumentos de la Municipalidad Costanza Addiechi, se pueden apreciar estos cambios con la puesta en valor del Palco de los Músicos, del Tablero de Ajedrez que contiene el mismo, y las farolas del antiguo alumbrado público.

Sin fecha exacta de la construcción del Palco, sin dudas ya estaría en la plaza para las presentaciones de las bandas de música desde finales del siglo XIX, y sí está registrada su remodelación en 1938 cuando se hizo una gran reforma y modernización de las plazas fundacionales de la ciudad.

En cuanto a las farolas, fueron utilizadas por varias décadas en el alumbrado urbano y reemplazadas por otros sistemas lumínicos, probablemente desde fines de los ’60. Sólo quedan estas dieciocho que, ya restauradas y pintadas, fueron emplazadas por el Envial para iluminar nuevamente las noches de la plaza.

También se restituyeron un antiguo reloj que perteneció a la vía pública, y dos copones que supieron adornar la Rambla Francesa, el más añorado paseo costero que se recuerda por su diseño y particular belleza.

Los basamentos que los sostienen fueron mandados a construir por Adolfo Primavesi cuando, al demolerse la rambla en 1939, fueron destinados a adornar distintos espacios públicos.

El cartel que se colocó en la entrada de la Plaza en Av. Luro y San Luis, es de hierro fundido y perteneció a los antiguos carteles de publicidad de la ciudad, que ahora, al igual que en Plaza Mitre, cuenta la puesta en valor de este sitio tan emblemático e histórico.

La Fuente

Aunque no se encuentra plenamente en la plaza, pero sí comparte vereda, sobre la peatonal San Martín y San Luis aparece la figura de una fuente ornamental “nueva” inaugurada en 2012.

Esta fuente reemplazó a la histórica “Fuente de la Peatonal” que había sido inaugurada junto a la peatonalización de la calle San Martín.

Se podrá discutir si la estética de la primera había quedado perdida en el tiempo, pero sin lugar a dudas la vieja fuente logró una popularidad que la nueva no pudo alcanzar.

No cabe duda de que el sistema hidráulico, las cañerías y las bombas de la vieja fuente habían quedado obsoletas y que incluso los platos o bandejas de la fuente mayor tenían problemas estructurales.

La nueva fuente es más simple ya que no tiene ornamentos internos sino un sistema de picos que lanzan chorros de agua a distintas alturas, manejados por un sistema electromecánico que sincroniza salidas de agua y encendido de luces en colores blanco y celeste.



MANZANA N°3: delimitada por las calles Hipólito Yrigoyen, 25 de Mayo, Mitre y la Av. Luro.

En esta manzana encontramos un retoño de roble (ya convertido en árbol), del famoso “Árbol de Guernica” (probablemente del denominado “Árbol Hijo” que quedó en pie luego del bombardeo de Guernica de 1937).

El retoño fue donado por el Centro Vasco Denak Bat y plantado el 3 de noviembre de 1955.

Recordemos que el Árbol de Guernica simboliza la libertad del pueblo vasco.

A los pies del árbol original los reyes juraban el respeto por sus fueros.

En 1983, Acooperar y la Asociación Regional de Cooperativas, donaron un monumento relacionado al Cooperativismo y originalmente era un estanque de forma rectangular con paredes exteriores de ladrillo visto con una escultura metálica moderna en su seno. Luego el estanque se rellenó con tierra y césped.


Monumento al Cooperativismo

Sobre la calle 25 de Mayo se emplazó en 2017, un monumento en homenaje a Alfredo Palacios, abogado, político y primer legislador socialista de América. El busto, en bronce, es obra de la artista Carolina Moncada.

En esta manzana, a principios de la década de 1990, en la esquina de Mitre y la Av. Luro, estuvieron emplazados tres bustos de poetisas latinoamericanas: Alfonsina Storni (argentina), Juana de Ibarbourou (uruguaya) y Gabriela Mistral (chilena).

Debido a varias acciones de vandalismos (pintadas, roturas y hasta sustracciones de las mismas) se decidió no volver a emplazarlas en el lugar.


Sobre la esquina de Mitre y la Av. Luro, las Tres Poetisas Latinoamericanas. (Imagen de principios de los años 1990).

También en esta manzana desde 1954 y hasta 1991 se decoraba el pino de grandes dimensiones que está cerca de Mitre y Luro. Una tormenta de viento dañó el añoso árbol (perdiendo ramas de grandes proporciones) y se decidió no seguir con esa costumbre porque implicaba riesgos en su armado.


Foto 1: Este era el pino que se acostumbraba a decorar en las fiestas navideñas. Foto 2: Uno de los buzones restaurados por Costanza Addiechi (Foto: 2021), donde los chicos depositan cartas a Papa Noel.

MANZANA N°4: delimitada por las calles Mitre, 25 de Mayo, San Luis y la Av. Luro. Como esta manzana es atravesada por la calzada sur de la Diagonal Alberdi, se forma una pequeña plazoleta triangular independiente.

En esta manzana encontramos 2 bienes del Listado del Patrimonio Escultórico Histórico Municipal: las esculturas “Eros” y el “Perro Moloso”. Y es la única manzana de la plaza que cuenta con un sector de juegos infantiles y una calesita.

Cerca de la esquina de 25 de Mayo y San Luis hay un monumento formado por una columna trunca, de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, en homenaje a los Caídos en Servicio.
En la pequeña plazoleta triangular se encuentra un busto de Pedro Luro, obra del prolífico escultor Hidelberg Ferrino. La placa del pedestal dice (en castellano y en vasco): “El Centro Vasco Denak-Bat en nombre de la colectividad vasca de Mar del Plata al preciado hijo de Euzkadi – Don Pedro Luro”.